Vaya revuelo se ha montado con lo de la memoria histórica! oigo mientras me muevo, como siempre vagando invisible por la ciudad, como espectador enganchado al gran hermano de la calle, de la gente corriente, de esa masa borrega y genial que llamamos sociedad.

¿vaya revuelo? y que esperábamos, se trata de abrir las heridas del pasado, levantar esa costra que es el miedo y desinfectar a fondo para poder cicatrizar, si es que se quiere, de una vez por todas.

Se dice que no hay porque remover el pasado, que es puro revanchismo, que a nadie le interesa ya. Quizá a quien sabe dónde descansan los huesos de su abuelo no le importe, pero es lo justo poder devolver, al menos metafóricamente, la dignidad a todos esos hombres y mujeres anónimos/as que murieron por sus ideales, por su patria, o por simple mala suerte.

Pero, puestos a asomarse al pasado hagámoslo bien y de una vez por todas, reconozcamos que no todos los muertos ni las atrocidades pertenecen a un sólo bando. Las guerras son siempre terribles, encarnizadas y deshumanizadoras luchas que sacan lo peor que el ser humano puede llegar a ser.

No obstante, no voy a caer en la facil posición neutra: "ya que todos lo hicimos mal, borrón y cuenta nueva". Es cierto que ambos bandos fueron la coartada de verdaderos asesinos, que en muchos casos ivan más hacia las rivalidades personales y familiares que en defensa de unos determinados ideales. Pero no es menos cierto que lo que llamamos guerra civil fué furto de un golpe de estado fallido, en contra del gobierno democráticamente elegido (en otra ocasión hablaré de mi particular opinión sobre la democracia), y que para colmo, si con una guerra no fuera suficiente, se saldó con otros 40 años (nada menos) de represión, asesinatos masivos e indiscirminados, y varias generaciones sometidas al yugo fascio y paternalista del llamado Generalísimo.

Obviando éste tema, ya por todos archiconocido, y en ocasiones demasiado utilizado contra cualquier pensamiento divergente al actual neo-socialismo (por llamarlo de algún modo) mayoritario en nuestra sociedad (Es muy facil, basta con que llames facha al primero que no esté de acuerdo contigo y automáticamente tendrás la razón, aunque en realidad seas tu el intransigente).

Con todo este rollo lo único que quiero resaltar es que una Ley de Memoria Histórica es necesaria, es más, lo realmente necesario es un debate profundo y autocrítico en nuestra sociedad sobre como hemos gestionado nuestra verguenza, nuestro odio, y nuestro miedo colectivo.

A fin de cuentas todos somos hijos de aquella España, igual que somos nietos de esa sociedad lúgubre de que Goya nos dejó testimonio en sus "pinturas negras". ¿Y que podemos esperar de un país nacido del racismo (expulsión de los musulmanes de Granada) y la explotación de los pueblos indígenas (descubrimiento de América)?

Seamos conscientes de nuestra historia, y capaces de curar nuestras heridas con el bálsamo del tiempo y la sabiduría que los errores pasados nos otorgan, pues esa es nuestra historia y nuestro mayor logro.