subir por tu espalda, enredadera.
Morirme de celos, beber de tu pelo,
temblar de placer, morirme a tu vera.
Sentir el silencio de tus pupilas
y al contratiempo de un suspiro
estremecerme, aunqe sea mentira,
al recorrereme este escalofrío.
Perderme en tu cuello, tus muslos, tus pechos,
tus manos, tus labios, tus ojos tus dedos...
Y en una caricia entregarte lavida entera,
abandonarme al vaivén de tus latidos,
quemarme en tu fuego, perder el sentido;
Para al fin renacer, rendido a tu vera.
Preciosa poesía al ser amado, me ha gustado mucho. Qué pena no poder perdernos más a menudo a la vera de quién realmente queremos...
Saludos navideños y siga escribiendo ;-)
Felices Fiestas
El Eterno Indeciso